lamirada.eu
No Comments

Manel García Biel: Retos urgentes de los ‘comunes’ (y de Podemos)

Decrease Font Size Increase Font Size Text Size Print This Page

El análisis del resultado de los ‘comunes‘ los tiene que llevar a una profunda reflexión sobre su política y a hacer cambios imprescindibles para poder afrontar con posibilidades de éxito las elecciones municipales del próximo año puesto que se puede poner en peligro no sólo la alcaldía de Barcelona, bastante importante, sino todo el bagaje municipalista conseguido durante muchos años en la tradición del PSUC y de ICV.

Los resultados han sido malos sin paliativos y son fruto de una política poco acertada y con fuertes carencias que habría que enmendar. De momento se ha visto poca reflexión y se ha continuado con actuaciones parecidas a las que han llevado a la derrota electoral.

Antes de las elecciones la ruptura del acuerdo de gobierno en Barcelona, la pancarta sobre los presos del Ayuntamiento, y el recibimiento por parte de la Ada Colau a los alcaldes independentistas ya cuestionaron ante los electores su supuesta equidistancia.

Ahora después de las elecciones el lazo amarillo en el Ayuntamiento de Barcelona o el twitter solidario de Xavier Domenech con dos concejales de la CUP a quien los “mossos” fueron a buscar por no presentarse ante un juez han vuelto a hacernos ver que nada se ha aprendido de las elecciones por parte de algunos de los dirigentes de los ‘comunes‘.

1.- Hay que definirse en la cuestión nacional

Si se quiere poner en primer lugar la cuestión social y dirigirse a las clases trabajadoras en un contexto de enfrentamientos entre derechas nacionalistas hay que valorar que la mayoría de la clase trabajadora, de los barrios populares de Barcelona y de las ciudades del cinturón metropolitano y de Tarragona y su cinturón, en su mayoría han vivido como una agresión el movimiento independentista que parece que los quiera excluir de la futura Cataluña, cuando ellos por sus orígenes ancestrales quieren continuar sintiéndose unidos a España. Hay algo que haría falta que los dirigentes de los ‘comunes’ hubieran aprendido de la tradición del viejo PSUC y es que la defensa de la clase trabajadora catalana se hace en profunda vinculación con la clase trabajadora del resto de España. Por eso el PSUC a pesar de ser firme defensor de los derechos nacionales de Cataluña siempre defendió el mantenimiento de la unidad de Cataluña con el Estado.

Se puede ser equidistante entre bloques que defienden nacionalismos opuestos, pero hay que tener muy definida una propuesta política propia y los ‘comunes‘ sólo lo han divisado al final de la campaña y cuando ya no había nada que hacer debido a las actuaciones anteriores.

Hace falta claridad y los ‘comunes‘ tienen que definir de una forma clara si defienden la unidad con el Estado bajo la forma de un federalismo que reconozca el hecho plurinacional del Estado, defendiendo la necesidad de una ensamblaje de la realidad catalana que sea objeto de un referéndum entre la ciudadanía catalana.

C’s es claramente una derecha nacionalista española pero en la campaña ha utilizado un lema que lo matizaba, siempre han hablado de que son catalanes, españoles y europeos, y aquí han conseguido vincularse con el sentimiento de mucha gente trabajadora de las zonas obreras, que antes habían sido patrimonio de socialistas y comunistas.

2.- Hay que definir la política sobre qué alianzas son preferentes.

La ruptura del Ayuntamiento de Barcelona no fue la mejor entrada para después pedir un gobierno de izquierdas como propuesta electoral. Y la carencia de concreción donde a veces aparecía la CUP todavía lo hacía más incoherente y difícil de creer.

Hace falta que de una vez se tenga claro que el aliado estratégico de los ‘comunes‘ y de Podemos son los socialistas. Sin acuerdo con los socialistas ni se podrá echar Rajoy, ni se podrá hacer un polo de izquierdas que eche el nacionalismo neolepenista, catalán y español, que representan tanto JxC como C’s y el PP.

3.-Hay que tener una estrategia definida.

Hay que reivindicarse de nuevo como una formación de izquierdas al servicio de las clases populares y de la clase trabajadora en particular. Y que este sea el principal paradigma de la formación.

Ha sido fruto del sectarismo haberse desvinculado voluntariamente de cualquier relación con el papel de CSQP, de los Rabell y Coscubiela, en la anterior legislatura. Cuando el núcleo de este grupo parlamentario ha sido la única voz nítidamente de izquierdas de oposición al Gobierno desde una perspectiva de catalanismo popular y de oposición democrática radical a las aventuras irresponsables del unilateralismo independentista. Está muy bien decir que ni DUI ni 155 pero no hay duda, si no se quiere ser fariseo, que si se producía una DUI la respuesta del Estado sería el 155. Pero, como en tantos otros temas, la ambigüedad era más confortable y permitía sobre el papel quedar muy bien, a pesar de significar una carencia de valor político.

Hace falta una estrategia clara y definida que supere los tacticismos actuales. Cómo hemos visto la “nueva política” ha perdido su encanto, ahora hay que luchar para ser una organización política fiable y coherente que de momento no es. Y hay que volver a reafirmar las raíces de izquierdas, ecologistas y feministas, porque actualmente se ha dejado de ser  referentes no sólo de las clases trabajadoras sino incluso del movimiento sindical, en gran parte debido a las posiciones tácticas volubles.

4.- Hace falta una estructura organizativa plenamente democrática.

El espacio del ‘comunes‘ y de Podemos tiene una serie de problemas organizativos que habría que solucionar lo más rápidamente posible. El nuevo espacio está carente de funcionamiento democrático. Las “capillas de notables” están sustituyendo una organización democrática y representativa. Carece de democracia después de dos años de funcionamiento. Hace falta un censo de miembros reales con derechos y deberes.

Hace falta mecanismos reales de participación de los miembros de la organización en las primarias para decidir las listas de todos los ámbitos y sin listas “plancha”.

Hay que constituir de una vez las organizaciones territoriales formadas por la militancia existente. No hay tiempo a perder especialmente a la vista de las municipales.

Hay que potenciar el debate político dentro de la organización especialmente a través de las organizaciones territoriales o de barrio. El debate es insustituible para unificar orgánica y políticamente una organización política y esto no se resuelve con consultas cuando alguien quiere o desea. Las consultas como los referéndums son para casos muy concretos. El debate en lugar de dividir permite las enmiendas y los consensos.

Cómo se puede ver, mucho trabajo para hacer y muy poco tiempo.

Nuevatribuna

Original publicado en catalán en la RevistaTREBALL

Deixa un comentari

L'adreça electrònica no es publicarà. Els camps necessaris estan marcats amb *